Poetiza Ensenadense (1937 – 2015)

Por: @rafabartrina

Uno de mis contactos en redes sociales, la Sra. Minerva Thomas, quien, me dice fue prima de la escritora y poetiza Ensenadense Ana Lagos Graciano de Andrews.

Ana Lagos nació el día 4 de noviembre de 1937, en Ensenada, Baja California, y falleció el día 3 de agosto de 2015, en Aliso Viejo, California, USA. En este año estaba por cumplir 78 años, debido a una dolorosa enfermedad de cáncer de hígado y páncreas.

Ana Lagos fue reconocida en 1962 cuando se publicó su libro de poesías: “Cantos de Luz y Sombra”

Muy orgullosa de sus raíces porteñas, bajacalifornianas y mexicanas, Ana, llevo en alto el nombre de patria chica: Ensenada.

Quiero agradecer a la Sra. Minerva “Minnie” Thomas su aportación que me permite hacer, por medio de esta reseña un modesto y humilde tributo para Ana Lagos. Tengo la esperanza y la seguridad que esto solo será el pequeño esfuerzo que se requiere para poner en movimiento y se logre en un futuro muy cercano un homenaje en la forma y dimensión que esta poetiza Ensenadense se merece.

La Sra. Thomas nos ha hecho llegar un poema, que a nuestro saber y entender es inédito, dedicado a Ensenada. Con mucho gusto y satisfacción lo comparto con mis amables lectores, y estoy seguro, ellos y ellas lo compartirán debidamente para logar difundirlo:

AMIGO, VEN A MI PUEBLO

(Ensenada de mi vida)

No importa de dónde vienes,

No importa de dónde vengo,

Quiero invitarte a un paseo,

Quiero invitarte a mi pueblo.

Mi pueblo es un caserío

Como anidar de palomas

Sobre el monte esclarecido

Y los que vivían abajo

Sobre el terreno alisado

Se mojaban con las olas

Del mar que los circundaba

Y todos respiraban sal

Que la brisa le brindaba.

Los que del mar arrancaban

Los frutos con sus manos recias

Se mecían en las pangas

Llenas de atún y “viejas”

Y arrancaban las langostas

De sus refugios acuáticos

Y buceaban en las rocas

Para arrancar univalvos

Los llamados Abulones,

Los que tenaces se adhieren

a sus viviendas rocosas

y pueden encarcelarte

en profunda acuosa ….

Mas allá estaban aquellos

Que comerciaban turismo,

Y los que vendían ropa,

Diversiones y otras cosas,

Incluyendo las bodegas

Donde se fabrica el vino ….

Ese era mi pueblo entonces

Mas bien pequeño y tranquilo

Pero no lo reconozco

Al principio, está extendido.

Desparramado en las lomas

con el viejo caserío

que a los cerros se prendía

Como anidar de palomas

y que se ve todavía

desde el camino serpeante

principalmente en el “Quequi”

y en esas casa flamantes

subidas en lo más alto

del cerro, muy elegantes;

Le llaman Chapultepec,

Donde habitan los que tienen

prebendas de todas clases-.

Más tarde en los aledaños

Lugares, antes linderos

De los aguajes, cañadas

Y uno que otro cementerio,

brotaron colonias nuevas

con sus familias ubérrimas

donde en casitas pequeñas

y algunas algo paupérrimas

se mecían nuevos sueños

en los brazos de las madres

que abrazaban sus retoños

cifrando en ellos sus altas

esperanzas de ventura:

“Cuando este niño sea grande

Terminará mi pobreza;

El me cubrirá de gozo

Cuando curse una carrera

Y glorifique mis canas

Con amor y con largueza! …”

Allí, hace unos años,

Nací, crecí, tuve amores

Y tengo hermanos y amigos

De los tiempos anteriores

Allí escribí mis primeros

Poemas de Luz y Sombra

Versos de dolor y pena,

Versos de dura zozobra

Coloreados por deseos

De amar y ser amada en contra

De las mareas de la vida

De las rocas traicioneras

Bajo el agua sumergidas

Y así, quise mucho y quiero

A ese pueblo añorado

Y al final te lo revelo:

Ese pueblo al que invito

Se llama Ensenada, aquella,

La Cenicienta magnífica

Que luciendo sus harapos

Sale a presumir sus joyas

Y a las orillas del mar

Se sienta a mirare las olas

Ir y venir como encajes

que despedaza la brisa

Mientras que las besa el sol

Y bebe la sal marina


(Texto publicado en el portal Ensenada Net el 10 de septiembre de 2015)

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